lunes, 16 de julio de 2012

A Los Escépticos




Hace poco intercambiaba impresiones con un amigo -del ambiente coral maracayero- sobre la situación del Teatro de la Ópera y las posibles opciones de respuesta por parte de la colectividad. Coincidimos en lo desalentador que resulta ver cómo van derribando todo, hasta la fachada, sin que sepamos (y hay que insistir en ello) si tanto daño era necesario. ¿Habrá que confiar a ciegas en el criterio de los remodeladores? Si su proyecto es tan acertado, ¿por qué no lo hacen público? Unas fotos recientes del teatro por dentro muestran columnas y paredes desnudas donde antes relucía el mármol, los espejos y el terciopelo. Es realmente doloroso, y nos llena de indignación. 


En lo que diferimos mi amigo y yo fue en la forma de enfrentar el problema. Él se declaró partidario de una protesta "más enérgica", y por eso me pareció oportuno contarle cómo me uní a este movimiento ciudadano por el rescate del TOM.


Llevaba más de dos años escuchando en los medios locales las mismas quejas sobre el Teatro de la Ópera: que si lo desvalijaron, que si se llevaron hasta las lámparas, que si era otro gran guiso clientelar del gobierno … Un buen día entrevistaron a Morhec Suinaga como promotora de una protesta pacífica, materializada en una serenata semanal al TOM, con el propósito de llamar la atención sobre la situación del teatro y convocar a la ciudadanía para el justo reclamo de su reapertura. Mi impresión fue que al fin alguien hacía ALGO aparte de quejarse y culpar al gobierno. Todos sabemos que la corrupción va a llevarse buena parte de los recursos mientras no exista un estricto control en la ejecución de obras públicas, pero el hecho es que los maracayeros (artistas y público) no hemos hecho gran cosa para conocer el plan de “remodelación integral” del TOM, ni exigido un cronograma del avance de las obras, ni planteado la “contraloría social” como mecanismo para la rendición de cuentas. El movimiento “Devuélvannos el TOM” tomó esas banderas: su grupo de observadores ha presentado planteamientos concretos ante la Secretaría de Cultura del Estado Aragua, donde han sido recibido en dos ocasiones. Y en contraste con el desánimo general de los antiguos usuarios del teatro, la protesta-serenata se ha mantenido semanalmente por más de ocho meses, sin pretensiones de figuración o protagonismo, sino como expresión del anhelo colectivo por rescatar su más valioso espacio cultural. A la apatía ciudadana hay que agregar el miedo de los funcionarios públicos de cualquier ente (cultural o no) a tomar parte en iniciativas que impliquen una crítica al desempeño gubernamental, por muy "comeflor" que parezca cantarle a un teatro un día domingo.

Yo me incorporé a finales de febrero -a modo de prueba- invitada por una pareja de amigos. Después de algunos años en el mundo coral universitario, me hallaba un poco alejada de la actividad cultural. Sin embargo, al recibirme con tanta simpatía y calidez, me ganaron de inmediato para la causa del TOM. Mi amigo critica el "ambiente festivo" de nuestros encuentros semanales, pero se equivoca quien piense que nos tomamos a la ligera la crítica situación actual del teatro. De pronto es una característica del venezolano: no podemos encontrar caras conocidas porque armamos una fiesta -lo he visto hasta en velorios-. Aparte de eso, lograr reunir cada domingo a un grupo, aunque sea pequeño, confirma que hemos encontrado la forma de dar continuidad a nuestro justo reclamo. Y cada artista -reconocido o novel- que se suma a la protesta, nos da un enorme estímulo para seguir adelante. 


No sé si este movimiento alcanzará su objetivo de ver el TOM abierto y en pleno funcionamiento, pero yo seguiré apoyándolo. Hay mucho que averiguar sobre la remodelación y sobre la posición de organismos como el Instituto de Patrimonio Cultural. Hay que captar el apoyo de muchos más artistas por el rescate del teatro. Pero, principalmente, es necesario despertar a la ciudadanía, ese público que asistía con entusiasmo a cada espectáculo y que ahora permanece pasivo. ¿Realmente creen que no hay nada que hacer? Acompáñennos el próximo domingo y conocerán una alternativa. No pierden nada y, tal vez, ganen mucho. Los esperamos.

10 comentarios:

  1. Excelente querida Rebeca....te felicito por dar a conocer el sentimiento de cada uno de nosotros "esos comeflores" que pretendemos poner ese granito de arena que se acumula hasta llegar al último que hace la montaña... Gracias por expresar tu sentir que es exactamente el nuestro!!!

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    1. Así es, Anita, son las impresiones y sentimientos que todos compartimos, por eso seguimos ahí, cada domingo. Es un gran logro, personal y colectivo, haber convertido la frustración y la impotencia en música y esperanza. Una lucha distinta que va ganando terreno. Debemos felicitarnos por eso.

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  2. Excelente escrito Rebeca, estoy 100% de acuerdo contigo. Me he dado cuenta desde que entré al grupo este año, que cada vez hay más personas enteradas de lo que acontece alrededor del TOM, o sea, la gran desidia gubernamental por parte de las autoridades a quienes les compete esta "restauración", si es que se puede llamar así. Y esto es sumamente importante ya que ha dejado de pasar desapercibido por muchos. Luego, la protesta pacífica está logrando su objetivo y no como muchos piensan que solo quemando cauchos y quebrando vidrios de ventanas, se logra un objetivo.

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    1. Muy valiosa tu observación sobre el efecto de la protesta pacífica, la comparto plenamente!

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  3. Muy acertado el comentario sobre haber encontrado una forma de darle continuidad al reclamo.
    ¿Que se hace con un "ambiente festivo"? Es que no me imagino a un grupo de ciudadanos durante treinta y pico de domingos seguidos protestando molestísimos, serísimos y finalmente amargados frente al TOM... ni dos meses duraría!! Por lo demás, lo "festivo" no quita que en esos domingos no hayamos compartido la rabia e indignación ante cada nuevo destructivo avance de la bendita "restauración". Es más bien, como bien dice Rebeca, la alegría del mutuo encuentro y de la lucha compartida.

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  4. Hola Rebeca, un gran abrazo....felicito a este grupo de amigos(as), artistas, vecinos, que domingo a domingo se dan cita en las afueras del TOM, que han solicitado explicaiones a los entes encargados de gerenciar la cultura oficialmente,llámese Secretaría de Cultura, Gobernador, que con el mayor de los ánimos se han organizado y que reciben de manera espléndida a todo aquel que se acerca a dichas actividades...en lo particular, por razones de trabajo por compromisos de gira internacional, ya llevo meses laborando los domingos en las mañanas, lo cual me ha impidido poder acompañar a toda esa gente hermosa que alli se encuentra de manera espontánea, lo cual para nada me hace sentir escéptica de la problemática con respecto al TOM pues como usuaria, al igual que toda la colectividad aragüeña, veo con profunda preocupación el abandono y maltrato que estan sufriendo sus estructuras, el irrespeto hacia el Patrimonio Cultural de nuestra ciudad, al querer "modernizar" una obra que ya levantada cumplia sus funciones desde hace ya varias décadas, en lugar de construir uno nuevo que bastante falta tambien le hace a la ciudad y que pudiera tener todos esos caprichos modernos que ahora le quieren agregar al TOM y que para eso justifican destruirlo casi en su totalidad. Por supuesto que estamos necesitando con urgencia la reapertura de nuestro TOM. Felicitaciones por la iniciativa y mis respetos a todos los que pueden dedicarle esas horas de reencuentro dominical en el TOM...espero que al salir de mis compromisos artísticos pueda sumarme a tal fin.

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    1. Serás una gran compañía, Sara, porque eres una ciudadana y una artista muy comprometida con el derecho a la cultura. He extrañado tu presencia y la de las Voces Claras y demás grupos de la UCV... Es terrible enterarse de que la fulana remodelación es, en realidad, una "modernización" del teatro. ¡Qué falta de respeto a la tradición y al legado cultural de la ciudad! Más motivos para seguir reclamando, con razón se esconden tras una reja forrada de propaganda.

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  5. Amiga...un abrazo...motivos hay de sobra para continuar luchando.... los domingos ensayo de 9:00am a 12:00m. con las Claras... en cuanto pueda sin dudas allí estaré.... Cariños!!!

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  6. Rebeca. Una hermosa entrada. Clara, precisa y objetiva: ¡impecable, pues! He aquí por lo menos dos razones que vindican nuestros encuentros domingueros (y no dominicales, que es un término muy gruñón): se construye amistad y se descubren talentos... El tuyo, además de tu voz, es el don de la escritura.

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    1. Por cierto que la escritura es uno de tus talentos, y estoy segura que tienes muchas historias que contar -y muchas impresiones que compartir- en este espacio. Esas también las esperamos.

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